lunes, 28 de enero de 2013

El cerebro de la madre almacena células de sus hijos procedentes de la gestación



                                                         

  Perder a un hijo durante su embarazo es una experiencia que puede marcar la vida de esta mamá. En muchos momentos de su posterior duelo por su hijo perdido, necesita no sólo elaborar las diversas e intensas emociones que le acompañan y suceden, sino sentirse acompañada, comprendida, recibir apoyo de quienes le rodean, escuchada de una forma empática, y ser validada como la mamá en la que se ha convertido, a pesar de que  la ausencia de su hijo/a no la hace ser vista como tal por quiénes no entienden la magnitud de su pérdida. 

Estos últimos días he hallado en varias fuentes una noticia de una investigación en la que se demuestra que  el cerebro de la madre almacena células de sus hijos procedentes de la gestación que nos permite vislumbrar no sólo de cómo el vínculo mamá-bebé puede comenzar ya en etapas iniciales de la vida del hijo desde el momento en que la madre sabe de su estado de embarazo, sino además, proporcionar consuelo por la belleza de esta realidad: el cerebro de la mamá guarda células de su hijo perdido, incluso después de su muerte acontecida durante su gestación. El recuerdo de su pequeño hijo no vive sólo en su corazón, sino que también está grabado en el cerebro de esta mamá, de forma celular. Tu hijo siempre estará contigo: puede ser tan bello conocer esta noticia para una mamá que perdió a su hijo, y que llega a escuchar mensajes muy dañinos tras su pérdida, que desautorizan su duelo, que no he querido dejar de publicar esta noticia, en reconocimiento a estos pequeniñes, que nos dejan grandes enseñanzas en nuestra vida, y su recuerdo permanente. 


Según un artículo publicado en Scientific American (la revista de alta divulgación científica más conocida del mundo), "el vínculo entre madre e hijo es profundo, y una nueva investigación sugiere una conexión física incluso más profunda de lo que nadie pensaba".
El fenómeno del
microquimerismo, es decir, la presencia persistente en un organismo de células genéticamente distintas a las suyas, es bien conocido y parece relacionado con determinadas enfermedades autoinmunes, pero sus razones no están claras.

Como explica el autor,
Robert Martone (jefe del área de Neurociencia terapéutica en el Covance Biomarker Center of Excellence en Greenfield, Indiana, EE.UU.), se descubrió precisamente hallando células con el cromosoma Y circulando en la sangre de mujeres después del embarazo. Como son células masculinas "no podían provenir de la mujer, sino más probablemente de sus niños durante la gestación", en virtud del intercambio que se produce a través de la placenta.

Lo que se ha descubierto ahora es que "
las células microquiméricas no sólo circulan en la sangre, sino que están incrustadas en el cerebro".

Las células pueden migrar a través de la placenta y residenciarse en diversos órganos: pulmón, músculos, hígado, corazón, riñón y piel. Las posibilidades de este hallazgo son múltiples, desde la reparación tisular a la prevención del cáncer o el tratamiento de enfermedades autoinmunes.

Según este estudio, la presencia de esas células en el cerebro femenino era menos frecuente en mujeres con enfermedad de Alzheimer, por lo cual parecía vinculada a la salud del cerebro. El resultado es paradójico, dado que las mujeres con muchos embarazos (y por tanto con presumiblemente más células en el cerebro de sus hijos e hijas) tienen más probabilidad de tener enfermedad de Alzheimer.

Convertidas en tejido materno

Este estudio, en concreto, partió del estudio del cerebro de una mujer muerta en la que se buscaron células con cromosoma Y,
hallándose en el 60% del cerebro y en muchas de sus regiones.
Es más,
una mujer puede tener en sí tanto células de sus hijos como células de su madre, pues el proceso a través de la placenta es inverso.

Pero es más: en animales se ha descubierto que
células microquiméricas se habían convertido en células nerviosas, "sugiriendo que podrían estar funcionalmente integradas en el cerebro. Es posible que lo mismo pueda ser verdad en el caso de células en el cerebro humano", afirma Martone.

Quien, tras discutir otros aspectos del experimento en su vertiente terapéutica, concluye que
"este nuevo campo de investigación" es -y he aquí la parte más poética de lo que no deja de ser un estudio muy concreto y definido- "un recordatorio de nuestra interconexión". De la interconexión máxima, entre madre e hijo, que perduraría más allá de la muerte de ella... o de él, en caso de aborto.

  
                             
                            
                                                 



10 comentarios:

  1. Gracias Mar por esta entrada, me ha emocionado leerte, que bonito saber que parte de él esta en mí, no solo su recuerdo.


    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, me gustó publicar este artículo, deseaba que muchas mamás que han perdido a su bebé sepan que su hijo está en ellas (es hermoso pensarlo) de forma física incluso ... Puede ser sumamente emotivo para una mamá que ha pasado por una pérdida gestacional o perinatal el pensar, sentir, que un poquito de él/ella estará y formará siempre de ella (además de en tu recuerdo, como dices) aunque se haya ido su presencia …
      Me alegro que ahora tú también puedas sentir la emoción de saber que compartes tu cuerpo con él :)) Me gusta saberlo. Gracias por compartirlo conmigo :))

      Un beso para ti y mi recuerdo también para tu niño

      Mar

      Eliminar
  2. Me ha emocionado... y cuanta razon tienes... en esa parte en la que hay tanta incomprension por la gente que nos rodea y no comprende la perdida que hemos sufrido, aunque no llegara a nacer, para nosotras es la perdida de un hijo...que mal lo pase yo por esa incomprension, y aun es hoy despues de casi cuatro años y siento como me dejo tocada, no solo la perdida sino el mal trato recibido encima por la persona que mas debia estar a tu lado..."levantate y ocupate de tu otro hijo que es lo que tienes que hacer!!", el mismo dia del aborto...en fin, gracias a dios ya no comparto mi vida con esa persona.
    Si no te importa publicare esto en mi facebook, para que otras mamas reciban esa buena noticia que es saber que nuestros hijos, nacidos o no, siempre seran parte de nosotras. Gracias!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querida Yashmina:

      Siento mucho la pérdida de tu hijo, y cómo fuiste tratada, absolutamente incomprendida emocionalmente en tu pérdida, y no acompañada ni apoyada por tu propia pareja en un momento tan devastador como es la muerte de un hijo. Me emociona, "me toca", sentir, pensar, que una madre pueda ser tan desatendida por una persona tan relevante en la vida de una mujer que es mamá y acaba de perder a su bebé, cuando es un momento en que necesita todo el apoyo y facilidades por parte de su entorno íntimo. Lo siento mucho.

      Me alegro que hayas podido tomar decisiones importantes para ti, de quién te acompañas en tu vida, si esto es/ha sido sanador para ti.

      Te agradezco que difundas esta noticia: puede ayudar a muchas mamás que están pasando por el proceso de duelo por pérdida gestacional o perinatal. Y ese es exactamente mi objetivo al publicar este artículo.

      Te envío un fuerte abrazo y mi recuerdo para tu bebé perdido.

      Eliminar
  3. Se me llenaron los ojos de lágrimas al leer este artículo.... Gracias.
    Mi primer hijo falleció a los dos días de nacido, hace tres años. Desde los 3 meses de gestación los médicos nos dijeron que mi pequeño no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir, yo sabía que él no podría quedarse y sin embargo ese embarazo fue muy espacial y sí, fui feliz con él.
    Saber que mi chiquito estará siempre conmigo, me reconforta el corazón.
    Ahora tengo un hijo de un año y dos meses y lo amo con locura. Siento que soy la mujer más afortunada del mundo con los dos hijos que Dios me ha dado (hasta ahora jejeje) y saber que están en mí de una manera tan increíble no sólo es poético sino que maravilloso.
    Valeska Olavarría

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Valeska:

      Gracias por compartir tus sentimientos conmigo. Qué hermoso que pudieses ser feliz con la presencia de tu hijo aun con un diagnóstico tan dramático para una madre/un padre.

      De hecho no sólo hay células de nuestros bebés en el cerebro de sus mamás, sino que tenemos "huellas" de nuestros hijos, que permanecen en el torrente sanguíneo, como la Doctora Christiane Northrup explica en su libro "Madres e hijas" en este parráfo: "en estudios recientes se ha comprobado que hasta el 70 por ciento de las mujeres embarazadas tienen células fetales que circulan por su torrente sanguíneo durante el último trimestre de embarazo. Y se han detectado algunas que circulan en la sangre de mujeres hasta 27 años después del parto".

      Esta es una señal de la maravillosa conexión entre madre e hijo presente ya desde su gestación. :)))

      Te envío un abrazo para ti y tus dos niños. Y mi deseo de que si vuelves a quedarte embarazada (como me llega que parece es tu deseo) puedas vivir la gestación de tu bebé con plenitud y total consciencia de este nuevo embarazo.

      Mar

      Eliminar
  4. Hola que lindo artículo. Acabo de pasar por una perdida. Hace 10 dias tenia ya 13 semanas y tras un pequeño sangrado y ningun dolor ne dijeron q mi bebe teniaunmes sinlatido y yo ni enterada mi pancita seguia creciendo y yp cada dia mas feliz. Ya habia pasado por una perdida hace unos meses pero solo tenia un ar de semanas, esta vez vimos a nuestro bebe jamas olvidare la ultima ecografía tan perfecto tan fprmadito. Aun me duele demasiado. Lo recuerdo pienso q pudo. Habee sido me cuidaba tanto lo anhelabamos tanto. Mi esposo ha sido un gran apoyo me escucha me seca las lágrimas. Me reconforta su amo saber q lo tngo a mi lado apoyandome. Espero podee superarlo poco a poco y poder ser madre pronto tengo23 se que soy. Joven pero sonamos con nuestro bebé desde q nos casamos hace ya dos años nada borrara la dulce sensación. Del sentir crecer ese pedacito de mi en mi interior. Me animó. Mucho tu foro
    Gracias!
    Karen galvez

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Karen:

      ¡¡ Siento la pérdida de tus bebés !!.

      Es difícil encontrar consuelo ante la muerte de un/os hijos. Qué bueno que cuentes con el sostén y acompañamiento de tu pareja, y que os estéis apoyando para acompañaros en vuestro duelo.

      Me hablas de un no saber qué le ha pasado a tu pequeño, de no saber qué pudo ocurrirlo, y que te cuidaste tanto. Con tus palabras, al leerte, se me hace presente un sentimiento/experiencia que puede acompañar a las mamás de buscar en ocasiones, quizás en ellas, qué pudo haberle pasado a su bebé.

      Leí hace poquito un artículo del blog "Niños del Agua" (que como podrás ver sigo), titulado "No somos culpables" que me pareció muy sanador su lectura para una mamá que transita por este sentimiento.

      A veces es dificil darnos tiempo para vivir una experiencia tan dolorosa, escuchar nuestras necesidades y dejar que éstas nos guien en un momento como es la muerte de un hijo, permanecer en una vivencia el tiempo que necesitemos para sentir y encontrar lo que nos ayude a sanar.

      Te envío un abrazo y mi recuerdo para tus niños.

      Eliminar
  5. Hermoso saber que quedaran grabados para siempre en nosotras que su huella nada puede borrarla...

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...